[A partir de J. ALVAR, Los Pueblos del Mar..., Akal, Madrid,
1989, 38 y ss.]
Propiamente debe reservarse esta denominación a los pueblos
mencionados en las fuentes egipcias, especialmente por Merneptah en
Karnak (nn. 1-5), Rameses (Ramsés) III en Medinet Habú
(nn. 5-9 ) y en el papiro Harris.
1. Los shardana [sherden] aparecen también mencionados
en Ugarit y El Amarna. Son aliados de Egipto en Qadesh (Rameses II)
y con Rameses III. Llevan casco con cuernos, por el que se ha postulado
su origen balcánico o caucásico o de la Siria del norte.
Su nombre puede relacionarse con el de Cerdeña (Sardinia) y ciertos
autores leen en el texto fenicio de una estela de Nora (Cerdeña)
la locución be-shardan. En la cultura sarda de los nuragha megalíticos,
las figurillas broncíneas que representan a guerreros se asemejan
notablemente a los grabados de Medinet Habú y a otros restos
chipriotas.
2. Los lukka también aparecen en los textos amarnienses.
En Qadesh luchan del lado hitita. Vivían de sus potentes flotas
piráticas, costeando Chipre y el sur de Anatolia. Parece que
los hititas los consideraron como un verdadero Estado litoral. Para
algunos, su centro estaría en el mar de Mármara, pero
su nombre puede relacionarse seriamente con el de Licia, que acaso fue
su segunda y más dinámica sede.
3. Los ekwesh [akawasha] podrían ser los ahhiyawa
de Hattusa y Ugarit, que molestaban a Hatti en su frontera occidental.
Es verosímil que se trate de los aqueos micénicos, griegos,
acaso ya establecidos en el occidente anatolio (la Mileto griega podría
ser la Millawanda/Millawata de los textos hititas). Menos fácil
es que se trate de los troyanos. (Algunos alegan que el nombre de Troya,
esto es, Ilión, puede ser el Wilusha de los archivos hititas).
Aun aceptando la ecuación ahhiyawa = aqueos, no se deduce que
ahhiyawa = ekwesh. Los ekwesh de Merneptah eran circuncisos, práctica
muy anómala entre indoeuropeos. Hoy por hoy, los investigadores
tienden, no obstante, a aceptar la triple identidad ekwesh = ahhiyawa
= aqueos.
4. Los teresh [tursha]. Tudhaliya IV menciona a los
taruisha, acaso los mismos. Vivirían al N. de Assuwa (cerca de
Tróade, para unos; en Lidia, para otros). Así, habría
relación directa teresh-taruisha-tyrsenoi (etruscos: en griego,
tirsenos; según Heródoto, de origen anatolio). Algún
autor pone en relación su nombre con el hebreo Tarshish y con
el hispánico Tartessos.
5. Los shekelesh se han relacionado con Sicilia y los
sículos. Habrían llegado a la isla tras ser rechazados
en Egipto.
6. Los peleset son los filisteos. No aparecen en la
documentación de Hatti. Para la Biblia, proceden de Kaftor (Creta?).
Su cultura material presenta rasgos micénicos. Otros autores
prefieren situar su origen en la Siria septentrional o en el Cáucaso.
Es posible que, desde esas zonas, pasasen por Kaftor. Dieron nombre
a Palestina.
7. Los tjeker evocan el nombre de Teucro, fundador de
Salamina (Chipre), epónimo de los teucros (en la Tróade).
Similares a los peleset , acaso procedan de Anatolia. Son mencionados
por los hititas. Parecen la rama marinera de un grupo en el que los
peleset serían de tierra adentro.
8. Los denyen podrían ser los anatolios danuna
de los textos de El Amarna. Puede que estuviesen al suroeste de Anatolia
o al norte del Orontes. Un posible caudillo suyo sería Mukshush
(en hitita; Mpsh, en fenicio; Mopsos, en griego). La vinculación
a los aqueos se establece por la semejanza del nombre con el de los
dánaos, que es otro nombre de los griegos micénicos. Pudieron
establecerse en la costa levantina, con los peleset y los tjeker. Una
vez fundidos con los hebreos, serían los componentes de la tribu
de Dan, que vivía, insólitamente, del mar.
9. Los weshesh, acaso vinculados a Wilusha (acaso el
nombre hitita de Ilión-Troya).
En todo caso y salvo para los peleset, estas identificaciones son,
todavía, altamente hipotéticas, si bien parece segura
la vinculación de muchos de ellos con el ambiente micénico.
Las causas de esta convulsión, además de ciertos probables
cambios climáticos (Carpenter) podrían estar, entre otras,
en el bloqueo comercial antiasirio decretado por el hitita Tudhaliya
IV (h. 1265-1235) y su deseo de conquistar Chipre (= Alashiya) ayudado
por la flota de Ugarit, planes complejos que interfirieron con numerosos
intereses, acaso sin pretenderlo. [Para la posible presencia de los
Pueblos del Mar en la Península Ibérica, v. A. Montenegro,
Historia de España. I, ed. Gredos, Madrid, 1972].