Aunque los conocimientos aportados por la paleopatología son
muy fragmentarios, permiten, hasta el momento, deducir dos cosas importantes:
por lado, la enfermedad en los seres vivos existe en la Tierra desde
antes de la aparición del hombre, y ,probablemente, desde la
aparición de la vida en la tierra.
Por otro lado, que la formas principales de enfermedad han sido en
lo esencial las mismas
a lo largo de millones de años. Pero entiéndase bien,
esta última conclusión se
refiere a las formas de enfermedad, no a cada enfermedad en particular.
En otras palabras, parece probable que no siempre han existido las
mismas enfermedades.

Un argumento es el siguiente. Se han encontrado bacterias fosilizadas
en formaciones
geológicas de 3.500 millones de años atrás; por
otra parte, se cree que los virus son
de aparición posterior a la de las bacterias. Por lo tanto
hubo un período en que no
podía haber enfermedades virales, pero sí bacterianas.
Por último, parece poco probable que todos los virus patógenos
hayan aparecido
simultáneamente.
Las lesiones mejor representadas en paleopatología naturalmente
son las óseas. Ya el Pithecanthropus muestra una gran exostosis
en uno de los fémures.
En el Homo sapiens neanderthalensis se han descubierto signos de artritis
y otras
afecciones osteomusculares. En el hombre del paleolítico se
han encontrado lesiones de
artritis, tumores y malformaciones, entre éstas, espina bífida
y luxación congénita de la cadera. Pero los documentos
más ricos proceden de las momiasegipcias desde hace 4.000 años.
Hay estudios de no menos de 36.000 momias.

Además de las lesiones nombradas están bien documentados
la tuberculosis ósea, el mal de Pott, mastoiditis, la enfermedad
de Paget de los huesos, etc. En los tejidos blandos y vísceras
se han podido identificar arterioesclerosis, neumonía, pleuritis,
cálculos renales y biliares y apendicitis, lesiones cutáneas
similares a las de la viruela y bilharziasis.
Un problema interesante que se plantea en paleopatología es
el concerniente a la sífilis. Algunaslesiones óseas
de hombres primitivos europeos recuerdan a las típicas de la
enfermedad,pero otros signos claros en huesos no se han encontrado
ni en el hombre prehistóricoeuropeo ni en las momias egipcias.
Sigue considerándose, por lo tanto, como lo másprobable
el que la enfermedad llegó a Europa portada por marinos de
Colón, pues de haber habido lugar en Egipto ciertamente se
habría extendido a Europa. Acerca de la paleomedicina los testimonios
son aún más escasos y dudosos.

Queda unoque parece significativo: la trepanación. En todo
el neolítico europeo se encuentran cráneos trepanados.
Descartada la hipótesis de que se tratara de lesiones traumáticas,
de anomalías o de artefactos, ha persistido la duda sobre el
significado de esta lesión, a saber, de si se trata de un procedimiento
terapéutico o, como pensaba Broca, de una operación
por creencias en lo sobrenatural o en la magia para dar salida a los
malos espíritus. La esperanza de encontrar una respuesta observando
tribus actuales que practican el procedimiento, no ha quedado defraudada:
el procedimiento lo practican por una u otra razón. El hecho
de que la roja ósea sirva de amuleto apoya la hipótesis
de Broca.