1. URBANISMO
2. ARQUITECTURA
3. ELEMENTOS DECORATIVOS
4. ARTES INDUSTRIALES
La llegada de los musulmanes a España origina varios grupos
sociales y culturales claramente diversificados: entre ellos están,
los cristianos que quedaron en la zona ocupada por el Islam y aquéllos
que se refugiaron en zonas independientes.
Los mozárabes se asimilaron a la nueva cultura floreciente en
Al-Andalus; sus fases críticas son algunos momentos de los s.
IX y X, como los producidos por los almorávides y almohades que
provocaron el éxodo de los mozárabes que habían
permanecido en Al-Andalus.
Por tanto, se trata de un grupo que asimila elementos culturales superiores
a los suyos primitivos, sin renunciar a derechos y privilegios anteriores,
aunque en algunos momentos de su historia se ven obligados a emigrar,
produciendo el lógico traspaso cultural a unas zonas en donde
la orientación cultural no es la misma, lo que explica el porqué
el reino asturiano se puede considerar mozarabizado.

URBANISMO
La metrología de asturianos y mozárabes parece estar
relacionada con el sistema romano. En el caso asturiano, parece ser
que parte de un módulo más o menos modificable, sometido
a un sistema proporcional de múltiplos y submúltiplos
sexagesimales. El sistema mozárabe, en cambio, parece ajustarse
al sistema califal, mucho más fijo y estable que el usado en
Asturias.
La construcción en lo asturiano y en lo mozárabe, no sigue
sistemas muy fijos, se hace a base de sillares no tallados isométricamente,
sino de diversas medidas y formas. En lo mozárabe se deja de
usar el sillar para usar el sillarejo (San Baudelio de Casillas de Berlanga,
Soria); Santa María de Lebeña y San Millán de la
Cogolla, Logroño).
Los sistemas de techumbre son a dos o más aguas con teja curva
en canales y vertederas. Lo prerrománico asturiano tiende a usar
siempre la bóveda de medio cañón y el arco de herradura;
encima de la bóveda de medio cañón se apoya el
techo a dos vertientes.
En lo mozárabe, suele ser más variado en cuanto a cubiertas
y uso de arcos y juegos de techumbres, habiendo ocasiones en que la
techumbre es apreciable directamente, vistas sus dos aguas desde dentro
(San Cebrián de Marote, Valladolid).
El rito exige canceles que impidan el acceso del público a la
zona del altar mayor; estos canceles se labran en piedra y son un resto
de tiempos visigodos.
Ciudades:
El urbanismo asturiano no debió seguir, en un principio, esquemas
más definidos que los de la conveniencia del momento. Posteriormente,
con Alfonso II, en Oviedo se hizo una especie de Ciudad Sagrada, en
la cual se establecieron la basílica de San Salvador, Santa María
del Rey y las iglesias de San Juan y San Tirso.
ARQUITECTURA
Militar
Se conoce muy poco sobre fortificaciones y arquitectura militar en
esta época; se sabe que existieron torres contra las incursiones
normandas, de tipo prerrománico es la torre de Covaleda (Soria)
y la de la iglesia de San Miguel (San Esteban de Gornaz, Soria).
El esquema asturiano da torres cuadradas y practicables, aunque después
se hagan redondas, para continuar esta tradición al románico
y al gótico.
Civil
1. Palacios
Sólo nos ha llegado el palacio del Naranco, en Oviedo, el cual
nos permite reconocer hasta una zona de Termas; este baño se
encuentra en el primero de los pisos, en la planta superior hay una
gran sala cuya cubierta sostiene un bóveda con arcos fajones
con arquerías laterales con fustes sogueados.
2. Iglesias
Tipo Asturiana:
Existen dos tipos fundamentales de iglesias: uno que es esencialmente
rico y elaborado y otro más bien rústico y campesino;
para su periodización se ha establecido como: prerramirense,
ramirense y postramirense.
Común a todas las iglesias es una planta de tres naves, de tipo
basilical, por influencia de lo carolingio. En la cabecera suele haber
tres capillas rectangulares y dos cámaras a los lados del crucero,
separando la cabecera del cuerpo de la iglesia.
A los pies se sitúa un pórtico, herencia de las iglesias
visigodas. En la parte superior hay una habitación que carece
de acceso directo desde el interior. El acceso se hace por una ventana,
generalmente trigeminada, que se sitúa sobre la cabecera del
ábside.
La influencia oriental se aprecia en efectos decorativos, como en la
pintura de San Tuliano de los Prados, del primer período, muy
relacionado con lo bizantino, o la decoración de las jambas de
San Miguel de Lillo.
En Cataluña, el prerrománico discrepa bastante respecto
al del Norte y de la Meseta, ya que si bien se mezcla la herencia visigótica
con lo ajeno, aquí lo ajeno es lo carolingio. Común a
este prerrománico catalán, es el uso de arco de herradura,
especialmente en el alzado (San Ambros de Toro y San Miguel de Besan
en Lérida y San Julián de Buada en el Ampurdán.
Tipo Mozárabe:
La arquitectura mozárabe es claramente polimorfa; el sistema
mozárabe no tiene necesariamente un esquema básico en
lo referente a planta. La hay de tres naves, siguiendo un esquema basilical
clásico (San Miguel de Escalada); iglesias de dos naves (San
Millán de la Cogolla), o una iglesia que puede ser considerada
como de una o dos naves (San Baudelio de Berlanga, Soria); pueden ser
cruciformes (San Cebrián de Marota, Valladolid) alargados y de
una sola nave (Santo Tomás de las Ollas; pueden tener ábsides
continuos (Santiago de Peñalba, Zamora y San Cebrián de
Marote), o tres ábsides continuos (San Miguel de la Escalada).
Los ábsides pueden tener planta de arco de herradura o tenerlo
de planta cuadrada como en Bamba (Valladolid) o en San Baudelio de Berlanga.
Como características de la arquitectura mozárabe, tenemos
que la metrología utilizada en los monumentos arquitectónicos
denominados mozárabes, es de origen califal, en los monumentos
más tardíos entronca con ella, siguiendo sus medidas sincronizadas
cronológicamente con las cordobesas.
Por otra parte, existen elementos decorativos que siguen estrechamente
los orígenes cordobeses: las almenas, las celosías, los
arcos de herradura, los modillones, los capiteles y las bóvedas
con crucería de cascos. Otro aspecto es aquél en el cual
aparecen restos de pinturas y que permiten identificar obras como mozárabes
(San Baudelio de Berlanga, Soria).
ELEMENTOS DECORATIVOS
Un hecho común en lo asturiano y lo mozárabe: el uso
de técnicas de larga tradición común; la pintura
es usada en las dos facetas de la cultura cristiana alto-medieval, siendo
la técnica empleada en ambos casos la del fresco; en lo asturiano
se utiliza como fuente de inspiración, decoración en mosaico,
más o menos relacionada con temas bizantinos, como casas, edificios,
cortinajes (San Juliano de los Prados) o temas de mosaico de opus sectile
(San Salvador de Priesca).
Lo mozárabe se referirá a telas (Bamba) o a temas iconográficos
presentes en los marfiles andalusíes, o bien en escenas de tradición
romana (San Baudilio de Berlanga).
ARTES INDUSTRIALES
La cerámica que se encuentra en Asturias en esta época,
se divide en cerámica incisa, lisa y estampillada; todas ellas
en torno, aunque no siempre cocidas por oxidación. Las incisas
se caracterizan por decoración a peine formando diseños
de ondas; las estampilladas deben ser continuación de las tardías
romanas, con sellos muy crudos, puestos de manera un tanto arbitraria
y poco ordenada.
En la cerámica mozárabe existen diferencias entre las
fabricadas en el Norte y en el Sur; entre los cristianos del Sur, quizá
la única diferenciación posible entre sus cerámicas
y las propiamente islámicas sea la temática, debido a
problemas religiosos.
En la metalurgia no se conoce nada en bronce asturiano, en mozárabe
tenemos el jarrito de Ávila, torneado y con decoración
incisa. En oro, la Cruz de los Angeles asturiana, de chapa con alma
de madera, que data de Alfonso II; ya en época de Alfonso III,
tenemos la Cruz de la Victoria, que incluye un trozo central con esmalte
cloisonné (en celdillas), con temas animales y vegetales de tradición
romana.
Lo mozárabe en oro es más tardío, como son la Cruz
de Silos, el Cáliz de doña Urraca (Colegiata de San Isidoro
de León) y el Cáliz de Santo Domingo de Silos (Burgos).
En plata, con lámina sobre ánima de madera, hay una serie
de piezas mozárabes, como la arqueta del obispo Adriano, en la
Cámara Santa ovetense, se trata de piezas de decoración
epigráfica en cúfico y temas vegetales.
La gran muestra de las artes industriales mozárabes es la llamada
Arca Santa; es de chapa recubriendo alma de madera, con tema de los
doce apóstoles y Cristo en mandorla mística y con una
gran decoración epigráfica en cúfico orlando toda
la pieza en su frente, y tema de la Crucifixión con cuatro evangelistas
en la tapa, con inscripción latina (s. XI).
En marfil destaca el taller mozárabe de San Millán de
la Cogolla, de donde corresponde el brazo de cruz y el ara portátil,
en el Museo Arqueológico Nacional, así como también
las piezas de ajedrez de Santiago de Peñalba (León); estos
objetos son fechados en torno al s. X.