ANTROPOLOGÍA DE LA RELIGIÓN

 

1. INTRODUCCIÓN

2. ANÁLISIS DEL MITO

3. RELIGIÓN Y CULTURA

 

INTRODUCCIÓN

Cualquier descripción de la naturaleza de la religión es pura especulación. Se establecen diversas teorías.
Animismo.

Tylor piensa que la religión había evolucionado a través de una serie de etapas, siendo la inicial el animismo. El politeismo, y luego el monoteísmo, eran posteriores. Puesto que la religión se originó para explicar cosas que la gente no entendía, Tylor pensaba que comenzaría a declinar a medida que la ciencia ofreciera mejores explicaciones.

Mana y Tabú.

Había un punto de vista en competencia con la teoría de Tylor del animismo como la primera religión. La alternativa era que los primeros humanos veían lo sobrenatural como un dominio del poder impersonal, de una fuerza, que las personas podían controlar bajo ciertas condiciones. Tal concepción era relevante en Melanesia. Los melanesios creían en mana, una fuerza sagrada impersonal existente en el universo. Los melanesios atribuían el éxito a mana, algo que las personas podían adquirir o manipular de formas diferentes, como a través de la magia.

Las creencias en fuerzas del tipo mana están muy extendidas, consideremos el contraste entre mana en Melanesia y Polinesia. En la primera se podía adquirir por causalidad o trabajando duro para obtenerlo. Y en la segunda, el mana no estaba al alcance de cualquiera, sino que estaba vinculado a los cargos políticos. El contacto entre el jefe y los plebeyos era peligroso porque el mana podía tener el efecto de una descarga eléctrica. Puesto que los más altos jefes tenían tanto mana, sus cuerpos y sus posesiones eran tabú. El mana melanesio explica el éxito que las personas no pueden entender en términos naturales, ordinarios.

FETICHES DEL BRUJO EN EL CONGO KINSHASA

Magia y religión.

Magia se refiere a las técnicas sobrenaturales orientadas a alcanzar propósitos específicos. Estas técnicas incluyen conjuros, fórmulas y encantamientos utilizados con deidades o con fuerzas impersonales. Los magos utilizan la magia homeopática o imitativa para producir el efecto deseado mediante su imitación. Por ejemplo, clavar agujas en los "muñecos vudú".

Con la magia contagiosa o contaminante, cualquier cosa que se haga a un objeto se cree que afecta a la persona que alguna vez estuvo en contacto con él, estos a veces utilizan productos corporales de las víctimas: sus uñas pelo, etc. La magia puede estar asociado con el animismo, el politeísmo e incluso el monoteísmo

Ansiedad, control, consuelo

La religión y la magia no sólo explican cosas y ayudan a las personas a alcanzar metas.

También entran en el dominio de los sentimientos. Las técnicas mágicas pueden disipar dudas que surgen cuando los resultados están más allá del control humano. De modo similar, la religión ayudan a las personas a enfrentarse a la muerte y a superar las crisis vitales.

Malinowski, la magia se utiliza para establecer control, mientras que la religión "nace de (...) las tragedias reales de la vida humana".

Las funciones sociales de los actos rituales.
La magia y la religión pueden reducir la ansiedad y calmar los temores. La ansiedad puede surgir debido a que existe el rito. La participación en un rito puede dar lugar a una tensión común cuya reducción, mediante la culminación del rito, refuerza la solidaridad entre los participantes.

BRUJO DEL CAMERUN

Ritos de transición

Las tradicionales búsquedas de sueños de los indios norteamericanos, ilustran los ritos de transición o de paso, que se encuentran en todos los lugares del mundo.
Los ritos de transición de las culturas contemporáneas incluyen las confirmaciones, los bautismos, bar mitzvahs, bat mitzvahs y novatadas. Los ritos de transición implican cambios de status social, como el citado de joven a adulto o de novato a veterano. En términos más generales, un rito de transición puede señalar cualquier cambio de lugar, condición, posición social o edad.

Estos ritos presentan tres fases: separación, marginalidad y agregación. En la primera, las personas abandonan el grupo y comienzan a pasar de un lugar o status a otro. En la tercera fase, se reintegran a la sociedad, habiendo completado el rito. La fase marginal es la más interesante. Se trata del período entre uno y otro estado, el limbo durante el cual las personas han abandonado un lugar o estado, pero todavía no han entrado o se han unido al siguiente. Llamamos a esto la fase liminar del rito de transición.

La liminaridad tiene siempre ciertas características. Las personas liminares ocupan posiciones sociales ambiguas. La liminaridad puede estar marcada por una serie de contrastes con respecto a la vida social regular.

Un aspecto social muy importante de la limiradidad colectiva es el llamado communitas, un intenso espíritu comunitario, un sentimiento de gran solidaridad, igualdad y proximidad sociales. Las personas que lo experimentan forman una comunidad de iguales. Las personas liminares experimentan el mismo tratamiento y las mismas condiciones y tienen que actuar de la misma manera.

La liminaridad es parte de todo un rito de transición. En algunas sociedades pueden convertirse en una característica permanente de grupos particulares. Esto sucede de forma más notoria en las sociedades con organización estatal.

Tótems: Símbolos de la sociedad

El toteismo es una religión que utiliza la naturaleza como modelo para la sociedad. Los tótems suelen ser animales y plantas que forman parte de la naturaleza. Las personas se relacionan con la naturaleza a través de su asociación totémica con diferentes especies. Puesto que cada grupo tiene un totén diferente, las diferencias sociales reproducen los contrastes naturales. Aunque las plantas y los animales totémicos ocupan diferentes nichos en la naturaleza, en otro nivel se hallan unidos porque todos forman parte de esa naturaleza.

La naturaleza del ritual.

Los rituales son actos sociales. De modo inevitable, algunos participantes están más entregados que otros a las creencias que subyacen a los ritos. Sin embargo, por el mero hecho de tomar parte en un acto público conjunto, los participantes señalan que aceptan un orden social y moral común, uno que transciende su status como individuos.

ANÁLISIS DEL MITO.

Hemos visto que la participación en un ritual genera solidaridad. Independientemente de sus pensamientos particulares y de sus diversos grados de entrega, los participantes sumergen temporalmente su individualidad en una comunidad. La antropología estudia también los relatos religiosos y cuasirreligiosos sobre entes sobrenaturales: los mitos e historias de hace mucho tiempo o en lugares lejanos que se vuelven a relatar en toda sociedad generación tras generación.
Los mitos suelen incluir el propio relato de un pueblo sobre su creación, sobre el comienzo de su mundo y los hechos extraordinarios que afectaron a sus antepasados.

Análisis estructural.

El estructuralismo lévi-strussiano no pretende la explicación de las relaciones, los temas y las conexiones entre los aspectos de la cultura, sino su descubrimiento.
Los mitos y los cuentos tradicionales populares son literatura de las sociedades ágrafas. Lévi-Strauss utilizó el estructuralismo para analizar las creaciones culturales de tales sociedades, incluidos sus mitos. Descansa sobre la creencia de Lévi-Strauss de que las mentes humanas tienen ciertas características que se originan en rasgos del cerebro del Homo sapiens. Entre estas características mentales universales están la necesidad de clasificar: imponer orden sobre aspectos de la naturaleza, sobre la relación de las personas entre las personas.

AMULETO DEL NEPAL

Según Lévi-Strauss, un aspecto universal de la clasificación es la oposición o el contraste. Aunque muchos fenómenos son continuos en lugar de separados o inconexos, la mente, dada su necesidad de imponer orden, los trata como si fueran más diferentes de lo que son.

Uno de los medios más comunes de clasificación es mediante la utilización de oposiciones binarias. Dios y diablo, blanco y negro, etc. Según Lévi-Strauss, reflejan la necesidad humana de convertir diferencias de grado en diferencias de clase.
Examinando los mitos de diferentes culturas, Lévi-Strauss muestra que un cuento se puede convertir en otro mediante una serie de operaciones sencillas, por ejemplo, haciendo lo siguiente:
· Convirtiendo el elemento positivo de un mito en el negativo.
· Invirtiendo el orden de los elementos.
· Sustituyendo a un héroe masculino por uno femenino.
· Manteniendo o repitiendo ciertos elementos claves.
Mediante estas operaciones, dos mitos aparentemente disímiles pueden presentarse como variaciones de una estructura común, es decir, que son transformaciones el uno del otro.

Por ejemplo en el cuento de la Cenicienta, un cuento muy difundido cuyos elementos varían entre culturas vecinas.

El estructuralismo ha sido ampliamente aplicado a los mitos de las sociedades no industriales, pero también podemos utilizarlo para analizar narraciones de nuestra propia sociedad.


Cuentos de hadas.

Tales cuentos, característicos de las sociedades estatalmente, se centran en el enorme foso que separa a los mortales y lo sobrenatural. Por el contrario, los cuentos populares de hadas, encontrados en muchas culturas, utilizan la fantasía para ofrecer esperanza y para sugerir la posibilidad de crecimiento y autorrealización. Estos cuentos le permiten al niño identificarse con los héroes que al final ganan. Estas historias ofrecen confianza en que por malas que las cosas puedan parecer ahora, mejoraran. Dan la seguridad de que aunque ahora uno sea pequeño e insignificante, el niño crecerá con el tiempo y alcanzará la independencia de sus padres y siblings.

Bettelheim sostiene que no importa mucho si el héroe es masculinos o femenino, porque los niños de ambos sexos suelen poder encontrar satisfacción psicológica de algún tipo en el cuento de hadas. Sin embargo, los héroes masculinos tradicionales matan dragones, gigantes o monstruos y liberan a princesas de la cautividad, mientras que los personajes femeninos logran algo, como convertir la paja en oro o arrebatarle la escoba a una bruja, y luego regresar al hogar o establecer su propio hogar.

Rituales seculares.

El primer problema: si definimos la religión con referencia a seres, poderes y fuerzas sobrenaturales. Algunos antropólogos creen que hay dos tipos de rituales, sagrados y seculares. Los rituales seculares incluyen el comportamiento formal, sin variación, esteriotipado, serio, repetitivo, que se da en situaciones no religiosas.

El segundo problema: Si la distinción entre lo ordinario y lo sobrenatural no es muy consistente en algunas sociedades. Y el tercer problema: El tipo de comportamiento considerado apropiado para las ocasiones religiosas varían tremendamente de cultura a cultura.

RELIGIÓN Y CULTURA.

La religión es un universal cultural debido a que tiene muchas causas, efectos y significados para las personas que toman parte de ella. Las formas religiosas no varían azarosamente de una sociedad a otra.

Teniendo en cuenta varias culturas, Wallace propuso que había cuatro tipos de religión: chamanística, comunal, olímpica y monoteísta. El tipo más simple es la religión chamanística.

Los chamanes no son cargos religiosos a tiempo completo, sino figuras religiosas a tiempo parcial que median entre las personas y los seres y fuerzas sobrenaturales.

Aunque sólo sean especialistas a tiempo parcial, los chamanes se sitúan simbólicamente aparte de las personas ordinarias asumiendo un rol diferente de sexo o de género.

Entre los indios cuervo de las praderas norteamericanas, se reservaban a los berdaches ciertos cometidos rituales. Estos vestían, hablaban y peinaban su cabello como las mujeres y realizaban actividades tradicionalmente femeninas como cocinar y coser.

Las religiones comunales tienen, además de chamanes, rituales comunitarios como ceremonias de cosecha y ritos de transición. Aunque las religiones comunales carecen de especialistas religiosas a tiempo completo, creen en varias deidades que controlan diversos aspectos de la naturaleza.

Las religiones olímpicas, que aparecieron con la organización estatal, aportan los especialistas religiosos a tiempo completo: sacerdocio profesional. El término olímpico está tomado del monte Olimpo, hogar de los dioses de los griegos clásicos. Las religiones olímpicas son politeístas. Incluyen dioses antropomorfos poderosos con funciones especializadas, por ejemplo, dioses del amor, la guerra, el mar y la muerte.

El último tipo, el monoteísmo, también tiene sacerdocio y nociones de poder divino, pero ve lo sobrenatural de forma diferente. En el monoteísmo, todos los fenómenos sobrenaturales son manifestaciones de, o se hallan bajo el control de un único ser supremo eterno, omnisciente, omnipotente y omnipresente.

La religión ayuda a mantener el orden social, pero también puede ser un instrumento de cambio, a veces incluso de revolución. Como respuesta a la conquista o al dominio extranjero, los líderes religiosos suelen emprender la transformación o revitalización de la sociedad. A esto se le denomina movimientos nativos o de revitalización. El cristianismo fue un movimiento de revitalización. Jesús era uno de entre varios profetas que predicó nuevas doctrinas religiosas mientras Oriente Medio se hallaba bajo el dominio de Roma.