LA ARQUITECTURA MEGALÍTICA PENINSULAR
Los prehistoriadores españoles consideran que la Edad de los
Metales en la Península Ibérica se produce en la llamada
Cultura de los Millares o Bronce Antiguo, aunque en ningún yacimiento
de esta cultura se ha hallado bronce, pues sólo han aparecido
objetos de cobre.
Este periodo comienza a mediados de III milenio y comienzos del II,
y su duración es muy variable.
La introducción de la metalurgia del cobre en la Península
se ha puesto en relación con la expansión occidental de
los prospectores de mentales egeo - anatólicos. Estos establecerían
sus focos iniciales en Almería y desde ahí hacia zonas
ricas en cobre, plata y estaño. Estos grupos trajeron consigo
el rito funerario de los enterramientos colectivos en sepulcros megalíticos
y en cuevas artificiales, rito que denuncia nuevas concepciones religiosas.
Por lo tanto, no se puede hablar pues de una cultura megalítica
como tal, sino de una arquitectura megalítica, que abarca desde
los sepulcros circulares almerienses a los poligonales portugueses.
La arquitectura megalítica tiene en común un fin y es
el de servir se sepulcro colectivo. Los mas grandes monumentos se hallaron
en Andalucía occidental. En la Península podemos establecer
tres grandes divisiones:
SEPULCRO DE CORREDOR
consta de cámara funeraria de planta circular, poligonal o cuadrada
y con corredor de acceso a la misma. Las paredes pueden estar formadas
por losas puestas en pie llamadas ortostatos o por pequeñas piedras.
Las cubiertas pueden estar hechas de grandes losas o por la asociación
de hiladas que formarían una falsa cúpula.
En este tipo de sepulcros podemos distinguir:
* Los formados con piedras pequeñas y cubiertos con el sistema
de falsa cúpula (Cultura de los Millares).
* Los que tienen grandes piedras en la cubierta y en las paredes Cueva
de la Viera (Antequera). A veces son muy impresionantes como el Dolmen
de Matarrubilla (Sevilla) o el Dolmen de la Pastora (Huelva).
SEPULCRO DE GALERÍA O GALERÍA CUBIERTA
El corredor y la cámara no están diferenciados.
tienen forma de una galería rectilinea de paredes paralelas.
A este tipo corresponden los más grandes monumentos de esta arquitectura
megalítica: Cueva de la Menga (Antequera) o el Dolmen Soto (Trigueros,
Huelva).
1.3. DOLMEN
Es el tipo de sepultura megalítica más simple. Consta
de una cámara sepulcral sin corredor que puede adoptar diversas
formas. suele estar recubierto por un túmulo.
La unidad de la arquitectura peninsular megalítica la hallamos
en el ritual funerario caracterizado por el tipo de enterramiento de
inhumación colectiva. La enorme área de difusión
de este tipo de enterramientos, que se extiende por las costas mediterráneas
y atlánticas europeas ha llevado a los investigadores a buscar
un parentesco entre las distintas manifestaciones megalíticas
y ha dado lugar a diferentes teorías.
TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL MEGALITISMO
Escuela Clásica: Cartailhac admitía el nacimiento de
estas construcciones en los dólmenes sencillos y sin túmulos
de las regiones de Beira y Trasos - Montes en Portugal. Luego pasaría
en el Eneolítico al Alentejo y el Algarbe, penetrando en España
por Andalucía con los sepulcros de galería y los de corredor.
Esta teoría evolucionista, sostenía que los dólmenes
simples evolucionarían dando lugar a los dólmenes de que
tenían corredor. Dando lugar posteriormente a las tumbas de falsa
cúpula y por fin a las cistas con losas.
Los pastores asentados en el norte de Portugal y en Galicia serian
los primeros constructores de dólmenes simples, basándose
en:
* Los de sepulturas primarios que aparecen en el norte, faltan en el
sur.
* El utillaje, de derivación mesolítica que acompañaba
a los dólmenes y que se encuentra hasta los últimos tiempos.
* La aparición de cerámica sin decorar propia de estos
pueblos en algunos sepulcros mesolíticos.
En Europa pronto hubo diferencias sobre esta teoría y los prehistoriadores
se dividieron en dos tendencias: Occidentalista y Orientalista.
En 1.939, Daryel Forde dio un gran impulso a la Escuela Orientalista,
llegando a las siguientes conclusiones:
* Los materiales de los monumentos megalíticos peninsulares no
demuestran una elaboración lenta, lo que exigiría un desarrollo
local.
* Las construcciones hispánicas son producto de una degeneración,
considerando que los grandes monumentos megalíticos andaluces
son anteriores a los sencillos dólmenes portugueses.
* Faltan formas intermedias entre el primero y el último estado
del desarrollo.
Si los dólmenes simples hubieran sido el origen de las construcciones
megalíticas, su contextura seria homogénea, pero aunque
hay uniformidad entre el SE y el S, contrastan con los dólmenes
sencillos y de corredor del Norte.
Se han sucedido cantidad de teorías sobre el origen evolucionista
- orientalista o bien occidentalista evolucionista del megalistismo
ibérico. Ambas teorías tiene parte de razón. Parece
que el "Tholos", atendiendo a su distribución hispana
y mediterránea tiene raíces orientales, de la misma manera
que las cuevas artificiales. Así pues, parece que el megalistismo
peninsular no es de origen exclusivamente occidental - portugués.
El Alentejo y Extremadura podrían ser el foco difusor del megalitismo
hacia el suroeste hispano, y siguiendo el Guadalquivir hacia el sureste.
Esta influencia también se habría desviado hacia Salamanca,
Zamora y Galicia. Galicia a su vez influirá en Salamanca, Asturias
y el sur de Burgos. Los grupos pirenaicos vasco - navarro y catalano
- aragoneses también parecen relacionados con Portugal más
que con el Sureste a través de la Cuenca del Duero y del Ebro
dada la laguna oriental levantina.
Naturalmente nos estamos refiriendo solamente a los sepulcros megalíticos,
no a las estructuras funerarias también colectivas de los "tholoi"
que se hallan en Almería, Guadalquivir y Tajo, las cuales son
de influencia mediterránea.
La ausencia de megalitos o derivados en la zona centro - oriental hispana
es un argumento a favor del origen noroccidental.
LAS ÁREAS CULTURALES
La distribución del megalitismo en el viejo mundo es verdaderamente
amplia, extendiéndose por toda la cuenca Mediterránea,
Escandinavia, Crimea, Cáucaso y especialmente Iberia, Francia,
Islas Británicas e Irlanda. Las causas de esta difusión
no son debidas a causas geográficas o económicas. Mas
bien habría que pensar en que son causas humanas de las que no
tenemos conocimiento.
Desarrollo de las áreas culturales:
* Grupo del sureste. Cultura de los Millares.
* Grupo megalítico occidental.
* Grupo megalítico pirenaico.
GRUPO DEL SURESTE. CULTURA DE LOS MILLARES
Los millares es un poblado fortificado situado en un promontorio en
la provincia de Almería.
Es el grupo mas rico y complejo demostrando una acusada personalidad.
Distinguimos dos fases, la primera se caracteriza por estructuras circulares
de pequeñas dimensiones que apenas alcanzan los dos metros de
diámetro. La segunda fase tiene una mayoría de estructuras
circulares y con diámetros que alcanzan los 4 metros y da lugar
a una fase 2ª - 3ª en que predominan las estructuras rectangulares
que llegan a los 5 metros de eje con corredor.

La mayoría de los sepulcros eran "tholoi" con corredor,
también había sepulturas en cuevas, así como construcciones
circulares y sin corredor.
Dada la personalidad de este yacimiento, podemos hablar de una cultura
de los Millares y podemos hablar de una fase A, anterior a la aparición
del Campaniforme y una fase B con la aparición de vasos Campaniformes.

A parte del poblado ya descrito, hallamos asentamientos similares en
otros puntos del SE de España y de la costa occidental portuguesa,
sobre todo en la desembocadura del Tajo, que son pequeños poblados
fortificados y sus necrópolis suelen ser "Tholos".
La aparición de ciertos objetos relacionados con la fundición
del cobre demuestra la existencia de una metalurgia de este metal. Estos
poblados demuestran la conexión con el Mediterráneo Oriental,
relacionados con los prospectores de metal.
GRUPO MEGALÍTICO OCCIDENTAL
Es el peor sistematizado. Comprende una serie de manifestaciones extendidas
por Huelva, Portugal y Extremadura. De allí el megalitismo llega
a Salamanca y penetra por la cuenca del Duero y también por la
del Tajo. Se cree que bajo el influjo de los prospectores de metales
orientales nacieron todos estos poblados.
Los tipos de tumbas más comunes son los sepulcros megalíticos
(dólmenes, sepulcros de corredor, y galería cubierta),
hay también "Tholoi", aunque más imperfectos,
así como enterramientos en cueva de caracter colectivo.
La cerámica hallada recuerda a la de los Millares. Un poblado
de singular importancia es el de Vilanova de San Pedro (Portugal)
En Vilanova I se han hallado cerámica y otros objetos procedentes
del Mediterráneo Oriental.
Vilanova II comienza en 1.800 a.C. y se caracteriza por la aparición
del vaso Campaniforme.
A pesar de las diferencias regionales hay una gran uniformidad en todos
los poblados y no puede considerarse fruto de la evolución de
las culturas neolíticas locales, ni de una invasión amplia
de la Península por nuevas gentes , ya que los hallazgos de estos
poblados difiere de otros yacimientos contemporáneos cercanos
a ellos. Más bien son el resultado de una colonización
con asentamientos aislados y en realidad es difícil de saber
si esta cultura fue creada por los pueblos de Oriente que traen la metalurgia
y las sepulturas megalíticas, o bien si fue sólo una asimilación
por parte los indígenas locales de determinados elementos culturales,
entre otros las sepulturas megalíticas.
Dada la dificultad de establecer si los diversos asentamientos son
de origen oriental o locales, podemos decir en general que aquellos
asentamientos tipo "Tholos" son orientales.
En el suroeste el megalitismo parece de origen alentejano y extremeño.
En Huelva prevalece el sepulcro de corredor (Zalamea la Real).
Las galerías cubiertas en el Suroeste no son costeras, sino más
bien de interior y podemos pensar que los grandes corredores correspondientes
a galerías cubiertas son occidentales (Casa Bermeja. Málaga).
La cueva artificial adquiere densidad en las cuencas bajas de los grandes
ríos (Tajo, Algarve en relación con el Guadiana y el Guadalquivir).
Aunque también en las cuevas se ha querido buscar una conexión
mediterránea.
El rico megalitismo alentejano y extremeño será el núcleo
de expansión hacia el N y S peninsular, organizándose
grupos en Salamanca, Zamora, etc. y quizás hacia Vasconia a través
de Burgos. Tendríamos entonces dos vias de expansión de
los megalitos occidentales hacia el Este, una septentrional y otra meridional.
Con un vacío centro - oriental.
En la zona sur occidental aparte del megalitismo alentejano - extremo,
encontramos otros monumentos tipo Tholos como el conjunto de Gandul
(Sevilla) que presenta tholoi y galerías cubiertas en simbiosis.
También en Antequera (Cueva del Romeral) es un Tholos, sin embargo
también en Antequera la cueva de la Menga es una galería
cubierta, lo mismo que la de la Viera. En Sierra Morena abundan las
galerías cubiertas.
En general parece que conviven el megalistismo de origen alentejano
- extremeño con el oriental que se manifiesta en los Tholos.
GRUPO MEGALÍTICO PIRENAICO
Presenta una gran unidad, derivada de la identidad de las formas culturales
que se nos ofrecen desde los hallazgos vascos a los del Pirineo Navarro
y Aragonés hasta los dólmenes del N de Cataluña.
Los tipos de tumbas más extendidos son los dólmenes y
cistas. Estas suelen ser reducidas, de unos dos metros de longitud,
algo menos de anchura y 1,5 m. de altura máxima. Están
formadas por 3 ó 4 losas aparte de la cubierta, que suele ser
de mayores dimensiones. Hay también sepulcros de corredor y de
galería. No se conoce la técnica de la falsa cúpula.
Parece que en esta cultura pirenaica fueran los sepulcros de corredor,
a veces con cámaras de grandes dimensiones como los del Alto
Ampurdán.
Más avanzados parecen las galerías cubiertas como en
Torrent (Tarragona). Aparecen vasos Campaniformes sencillos.
El tercer momento seria el de las cistas, sobre todo en el Segre, con
piezas de metal, ámbar etc. que corresponden al periodo argárico.

La cultura megalítica catalana aparece en un momento paralelo
o posterior al apogeo de los Millares y perdura hasta el final de la
Edad del Bronce.
Tal vez en la personalidad de la cultura megalítica, además
de la geográfica, pudo existir una realidad étnica originariamente
mediterránea.
Parece seguro que el megalitismo se introdujo en la cultura pirenaica
desde las islas del Mediterráneo Central, donde ya se inhuman
colectivamente en cuevas sepulcrales y sobre todo desde el sur de Francia,
donde arraigó fuertemente.
Después recibió el influjo del Vaso Campaniforme en época
temprana del megalistismo y evolucionó recibiendo influencias
de distintos lugares.
De hecho, los sepulcros más monumentales con corredor y cámara
megalítica o los de galería cubierta, así como
los sepulcros en cuevas artificiales se agrupan en las regiones cercanas
a la costa mediterránea, donde los recién llegados aportaron
con mayor fuerza y en el momento más antiguo, mientras que el
resto del área pirenaica se usó más frecuentemente
la cista megalítica.
Parece que es en el Alto Ampurdan donde se encuentra el núcleo
más antiguo, de ahí pasó al norte de Cataluña
y Aragón. En general, los núcleos propiamente pirenaicos
adoptan formas empobrecidas o simplificadas de estas sepulturas megalíticas.
La zona vascongada ofrece una gran riqueza de monumentos megalíticos
y es posible que recibieran contactos del centro portugués a
través de Galicia y Asturias.
Frente al origen septentrional y directamente mediterráneo de
los dólmenes pirenaicos, hay que admitir también un origen
meridional almeriense para la mayoría de los elementos del ajuar
que estos monumentos presentan
A parte de los tres grupos estudiados anteriormente merecen atención
el Noroeste peninsular y Baleares.
NOROESTE PENINSULAR
Faltan datos sobre los megalitos, ajuares etc. para establecer conexiones
para establecer conexiones peninsulares. Los megalitos gallegos, llamados
"antas" o "arcas" se dividen en dólmenes
propiamente dichos y en sepulcros de corredor poligonales o circulares.
Abundan los túmulos (mamoas) con plantas circulares y ovales
construidos de piedra y tierra, ocasionalmente delimitados por un anillo
de piedras.
Los dólmenes más simples parecen los más primitivos,
según la pobreza de sus ajuares.
Una característica de los dólmenes gallegos y asturianos
es la decoración pintada o grabada en una veintena de monumentos.
BALEARES
Es un área megalítica que está fuera del ámbito
peninsular y presenta una serie de construcciones monumentales de gran
perfección técnica, y que plantean un interesante problema
cultural y cronológico. Parece que su origen es la misma corriente
que originó la de los millares.
Lo más notable son sus construcciones y sepulturas, estas últimas
en grandes cuevas artificiales que se obtenían excavando en la
arenisca y en las calizas de Mallorca largas cavidades. en Mallorca
y Menorca son numerosas estas cámaras subterráneas, algunas
se pueden fechar al comienzo del segundo milenio a.C.
La cerámica es de un tipo más especial con vasos carenados
y ovoides, también aparecen puñales de bronces.
Parte de este instrumental, aparte de baleares, se encuentra en las
demás culturas megalíticas de occidente.
Los grandes monumentos talayóticos (torres de planta cuadrada
o circular, y sección troncocónica o piramidal) se levantaron
en piedra seca y aparejos megalíticos. Debieron de ser originarios
de la corriente megalítica mediterránea.
Otro monumento es la "taula" que es una gran losa apoyada
en otra en forma de "T". Las navetas son otra construcción
típica balear. Las más monumentales se encuentran en Menorca,
levantadas sobre una planta en forma de nave, en uno de sus extremos
ofrece una cámara dividida interiormente en dos o tres naves.
A su interior se llega por un estrecho corredor.
Los creadores de la cultura megalítica balear debieron de sentir
la inseguridad de los isleños y construyeron para su seguridad
y la de sus rebaños enormes recintos amurallados con grandes
piedras.
Los objetos aportados por la cultura talayótica son variados
y abundantes, pero de difícil interpretación. son posteriores
a los fenómenos megalíticos peninsulares.
CRONOLOGÍA
Según Almagro, en el Cicládico primitivo y Minoico II
, III (2.400 - 2.000 a.C.) se desarrollaron en el Egeo los sepulcros
excavados en la roca que originarían las sepulturas colectivas
subterráneas de cámaras y corredor, que desembocan el
los "Tholoi" micénicos.
La Península Ibérica recibió de Creta y las Cícladas,
no sólo las primitivas e iniciales sepulturas de tipo "Tholos"
como las de los Millares, sino que desde el área micénica
llegaron más tarde a los grandes centros del valle del Guadalquivir
las grandes estructuras como la de la Cueva del Romeral del tipo "Tholos"
micénico.
Para este autor, nuestra cultura megalítica comienza en una fecha
algo anterior al 2.000 a.C. y representa el inicio del periodo llamado
periodo I Hispánico, llamado por otros "Theolítico"
o "Calcolítico", con metalurgia del cobre sin estaño.
Se pueden establecer dos periodos, A y B, en ellos el único elemento
cronológico válido es la aparición del Vaso Campaniforme
a comienzos del II milenio, que se presenta en los enterramientos y
en los corredores cuando las cámaras ya estaban llenas de sepulturas.
Su finalización es irregular. Le sigue la Cultura del Argar que
fecha su comienzo en la aparición de las cuentas de collar de
pasta vítrea en Fuente Álamo (Almería), poblado
característico del Bronce Medio (1.400 - 1.500 a.C.